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19 de Abril de 2006
El abogado del arzobispo de Granada, Francisco
Javier Martínez, consideró que no
es válido el auto de admisión a
trámite de la querella interpuesta por
un sacerdote por lesiones, coacciones, injurias,
calumnias y acoso moral contra su representado
porque éste debe ser comunicado a la Santa
Sede, según informaron fuentes del Arzobispado
a medios de prensa.
Por ello, el abogado no ha tomado aún
la decisión de recurrir o no la decisión
judicial, cuyo plazo concluye mañana, y
que cita al arzobispo a declarar ante el juez
el próximo 26 de abril.
Según sostiene el letrado del arzobispo,
el auto de admisión a trámite de
la querella debe ser comunicado "vía
Ministerio de Asuntos Exteriores" a la Santa
Sede, en virtud de los acuerdos Iglesia-Estado
de 1978, decisión que parece no compartir
el juez que ha notificado la resolución
sólo a los representantes legales del arzobispo
y el sacerdote querellado.
Así, el de Granada se convierte en el
primer arzobispo citado a declarar ante el juez
por estos motivos. La querella fue presentada
después de que el pasado mes de febrero
tuviera lugar un acto de conciliación en
el Juzgado de Primera Instancia número
5 de la capital granadina que concluyó
sin avenencia.
El abogado del arzobispo se negó entonces
a retractarse de las imputaciones que realizaba
en el escrito objeto de la demanda, lo que motivó
la presentación de la denuncia, después
de que se suspendiera a J.M.M. de sus funciones
de sacerdote, tras retirarle la canonjía
de la Catedral, que le fue concedida en el 2000
con carácter vitalicio.
Los hechos comenzaron el pasado mes de diciembre
cuando el canónigo pidió al arzobispo
que se retractara de las acusaciones realizadas
en una carta sobre una supuesta apropiación
indebida de los derechos de propiedad intelectual
de un libro sobre la Catedral encargado por el
anterior arzobispo, Antonio Cañizares,
cuya publicación paralizó el demandado
hace un año.
El libro fue encargado por el anterior arzobispo
a 35 profesores de siete universidades españolas
y una francesa. Tras la paralización y
las consiguientes muestras de desacuerdo por parte
de los autores, el Arzobispado granadino pidió
a estos que remitieran sus quejas al coordinador
de dicha publicación.
Además, el Juzgado de Primera Instancia
número 8 de Granada admitió a trámite
a principios de mes la demanda civil interpuesta
por 24 de los 35 autores a los que se encargó
en 2001 la redacción del libro por parte
del Arzobispado granadino, que luego paralizó
incumpliendo así el contrato, según
los demandantes.
Información obtenida de GRANADA
DIGITAL
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