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25 de Abril de 2006
Granada Acoge atendió a 2.940 inmigrantes
durante el pasado año, 232 más que
en 2004, de los que el 53 por ciento procedía
de América Latina, con lo que continúa
la tendencia de los últimos años
hacia la "latinoamericanización"
de la inmigración en la provincia, seguida
de los marroquíes y rumanos, según
afirmó hoy el presidente de la organización,
José Sánchez.
La memoria Granada Acoge 2005, presentada hoy
en rueda de prensa, desvela que el 58 por ciento
de los atendidos son indocumentados, así
como un incremento en el número de mujeres
que reclama asistencia, 1.775 frente a 1.165 hombres.
La mayor parte de la población es joven,
entre 18 y 40 años, aunque se van equilibrando
las distintas franjas de edad, si bien la ocupación
laboral dominante sigue siendo el servicio domésticos,
en el que trabaja el 34 por ciento de los inmigrantes,
seguido de la construcción, la hostelería
y la agricultura.
Entre los datos a destacar, se encuentra también
que el 61 por ciento de las personas atendidas
tiene responsabilidades familiares lo que indica
el carácter de asentamiento de la inmigración,
donde también se ha producido un incremento
de la reagrupación familiar.
El 43,4 por ciento de los atendidos tiene estudios
secundarios y el 15,5 por ciento universitarios
y sólo el diez por ciento son analfabetos.
Más de la mitad de las personas que pasaron
por Granada Acoge durante 2005 llevaba en España
más de tres años.
En relación a las dificultades con las
que se encuentra esta población, Granada
Acoge lamentó que "conoce y usa poco
los servicios sociales comunitarios" y consideró
"urgente" que los ayuntamientos donde
más inmigrantes residen aumenten su plantel
de técnicos en inmigración",
sobre todo después de la reforma de la
Ley de Extranjería.
Desde el punto de vista jurídico, Sánchez
criticó las "deficiencias" del
proceso de normalización como es la necesidad
de que esté ligado de manera absoluta al
contrato de trabajo o las deficiencias asociadas
al empadronamiento por omisión. En lo que
respecta al arraigo social, lamentó la
lentitud de los ayuntamientos y la tardanza en
la elaboración de informes.
En cuanto a los hogares, el 65,8 por ciento de
los inmigrantes vive en régimen de alquiler
y el 55,9 por ciento en situaciones de hacinamiento,
en espacios de menos de diez metros cuadrados
por persona.
Respecto al mercado laboral, la mayor parte de
los inmigrantes que llegó a Granada en
2005 fue femenina, en un porcentaje importante
casadas y con hijos, que se traduce en un aumento
de la edad de las personas demandantes de empleo,
un 22 por ciento con más de 41 años.
Por último, Granada Acoge llamó
la atención sobre la dificultad de las
mujeres que trabajan en el servicio doméstico
para "salir" de él, puesto que
se encuentran en una especie de "casta de
sirvientes", trabajos duros, mal pagados
y de los que es difícil salir.
Información obtenida de GRANADA
DIGITAL
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