| Granada, 20 de Diciembre
de 2005
El Consejo Escolar de Andalucía dio hoy
a conocer el informe sobre Convivencia en los
Centros Educativos en el que se constata que el
38 por ciento de las faltas cometidas en los centros
andaluces son agresiones físicas y que
la violencia escolar tiene "un claro sesgo
sexista", ya que normalmente son los alumnos
de sexo masculino los que generan más conflicto
de tipo violento.
En rueda de prensa, el presidente del Consejo
Escolar de Andalucía, Emilio Iguaz, presentó
el informe que contó con la unanimidad
del pleno del consejo, y en el que también
se determina que la edad donde más conflictos
de violencia y agresiones se produce es entre
los 11 y 13 años, siendo en la franja de
los 13 a 15 años cuando los conflictos
son fundamentalmente de régimen verbal,
con insultos y descalificaciones personales, disminuyendo
a partir de esa edad "notablemente".
Iguaz recalcó la necesidad de ser "cuidadosos"
al utilizar los datos sobre violencia escolar
"para no alterar la realidad del sistema
educativo", señalando que este informe
pretende "determinar si estamos en el mismo
ámbito en cuanto a convivencia escolar
tanto a nivel estatal como a nivel europeo".
En cuanto al tipo de faltas que se producen en
los centros educativos, el informe señala
que existe un 38 por ciento que se tipifican como
agresiones físicas y un 17 por ciento que
son insultos y descalificaciones, si bien Iguaz
precisó que "hay un 38 por ciento
de faltas graves que son por reiteración
de faltas leves".
El informe sobre convivencia escolar ha sido
elaborado por el Consejo Escolar a lo largo del
último trimestre de este año y ha
sido el resultado de "un intenso debate"
en el que han participado todos los sectores de
la comunidad educativa.
Cuenta con ocho capítulos que tratan de
contextualizar, describir la situación
y aproximarse al estado de convivencia aportando
datos y propuestas para la mejora de la convivencia
en los centros.
NUEVA NORMATIVA
Entre estas propuestas destaca la necesidad
de introducir una nueva normativa, la elaboración
de un Plan de Convivencia, la potenciación
de los gabinetes provinciales de asesoramiento
sobre la convivencia y la cultura de paz, así
como la creación de un Observatorio para
la Convivencia Escolar "que se conciba como
un instrumento al servicio de la comunidad educativa".
También y según destacó
Iguaz es importante acometer una revisión
global del reglamento de organización y
funcionamiento de los centros y una definición
"clara y concreta" de los nuevos objetivos
y funciones de la Comisión de Convivencia,
como órgano de resolución de conflictos
y de aplicación de medidas correctoras.
En este punto el presidente del Consejo Escolar
abogó porque en materia sancionadora la
expulsión del centro "no sea una de
las medidas predominantes" y se implanten
con carácter obligatorio los planes de
convivencia "porque es importante hacer una
apuesta decidida por parte de la Administración
y de toda la comunidad educativa".
Asimismo manifestó que la Consejería
de Educación debe limitar los elementos
que se pueden gravar dentro de los centros educativos
"porque existe una casuística muy
grande y todo parece que es violencia escolar"."Hay
que discernir y clasificar las cuestiones a gravar,
porque masticar chicle en un aula supone una conducta
negativa en algunos centros y la expulsión
del aula y la reiteración de masticar chicle
puede ser una falta grave".
Del mismo modo, subrayó la preocupación
del Consejo Escolar por la eficacia de los protocolos
de detección ya que "es importante
detectar las dificultades de convivencia en los
centros antes de que se produzca", dijo Iguaz,
que se mostró preocupado por el 'bullying'
o acoso escolar, "que normalmente aflora
cuando no tiene remedio y para lo que son necesarios
los protocolos de detección".
Para Iguaz del conjunto de 4.500 centros educativos,
100.107 profesores y un millón de alumnos
en primaria y secundaria, sobresalen algunos "elementos
distorsionadores" que consideró "mínimos
y aislados" como son los casos de las agresiones
de padres a profesores, por lo que señaló
que "justicializar el tema de la violencia
en los centros educativos no es lo más
correcto".
Por último, el presidente del Consejo
Escolar consideró muy importante que el
Parlamento inste a la Consejería y a la
comunidad educativa para que las propuestas que
recoge este informe se apliquen de cara a mejorar
la convivencia escolar.
Informacion obtenida de GRANADA
DIGITAL, el diario ONLINE de Granada
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