|
05 Febrero de 2006
Granada festeja hoy a su patrón, San Cecilio,
con la popular romería a la Abadía
del Sacromonte, en cuyas inmediaciones, como cada
año, se reparten las tradicionales habas,
"salaíllas", bacalao y vino,
en una festividad que ha congregado a unas 3.000
personas, según informó la Policía
Local.
Los actos oficiales comenzaron al mediodía
en la Abadía del Sacromonte, engalanada
con las banderas de España, Andalucía
y Granada y adonde se desplazaron miembros de
la corporación municipal, que fueron recibidos
a su llegada por los comisarios sacromontanos
mientras se hicieron estallar palmas de cohetes.
En el interior de la abadía, el arzobispo
de Granada, Francisco Javier Martínez,
vestido de pontifical con mitra alta, capa magna
y báculo de la época, ofició,
acompañado por canónigos, una misa
en la que se interpretó música religiosa
barroca.
Finalizada la misa, los asistentes depositaron
una ofrenda floral en el altar mayor de la iglesia
y se desplazaron a las cuevas, donde los comisarios
sacromontanos y los municipales depositaron flores
en el Horno de San Cecilio y en la capilla de
la Virgen de las Santas Cuevas, tras lo cual visitaron
la sala capitular y el claustro superior de la
Abadía.
Con posterioridad, la banda municipal de música
y el grupo de bailes regionales interpretaron
danzas y músicas granadinas mientras se
repartían entre los asistentes, entre los
que estaba Carmen Sevilla, las tradicionales habas,
"salaíllas", bacalao y vino.
Aunque la efeméride del patrón
coincide con el primero de febrero, desde hace
años la festividad se conmemora el primer
domingo del mes con la romería a la Abadía,
en cuyas catacumbas están guardadas las
reliquias del santo que durante la tarde podrán
ser visitadas.
Este año, de forma paralela al acto, vecinos
del carril de San Miguel y miembros de la Asociación
de Vecinos del Bajo Albaicín y de Mujeres
por Granada organizaron una romería alternativa
a la muralla de San Miguel, en protesta por el
hecho de que el tránsito de peatones y
discapacitados por la zona se vea dificultada
por la existencia de un pasadizo intramuros que,
según sostienen, no es funcional y supone
un peligro para la seguridad de los residentes.
En esta romería alternativa participaron
un centenar de personas que comieron en la zona
y desplegaron pancartas contra el Ayuntamiento
y la Delegación de Cultura por no ponerse
de acuerdo para solucionar el problema, del que
mañana darán cuenta a la Fiscalía,
dijo Lola Boloix, de la Asociación Bajo
Albaicín.
Información obtenida de GRANADA
DIGITAL
|