| Los andalucistas
de la mano de su secretario local, Fernando Egea,
han reclamado a la Delegación de Cultura
de la Junta de Andalucía que recapacite
y modifique el extravagante proyecto de la muralla
Zirí que pretende ejecutar.
De no pararse esta actuación pronto nos
encontraremos con otro Rey Chico o con otro Cuarto
Real de Santo Domingo, ejemplos nefastos de intervenciones
en el casco histórico que han tenido que
reformarse y han supuesto gastos extraordinarios
para los granadinos.
Fernando Egea explicó la actual muralla
Zirí cuenta con otra antemuralla paralela
y entre ambas existe una calle, incluso una plaza
a la altura de la puerta de Monaita, donde se
amontonan seis metros de cascajo que deben de
extraerse y recuperarse en su integridad.
Se trata de la configuración defensiva
de la Granada de la época. Así se
conocerían y estudiarían no sólo
los restos andalusíes sino también
los restos romanos existentes en las bases de
dichos muros.
Eso sí, los andalucistas reclaman que
dicha calle sea visitable para el turismo que
podría apreciar la monumentalidad de una
muralla de doce metros de alto y que se pueda
acceder a la parte alta de la misma.
El también candidato a la alcaldía
de Granada afirmo que es un disparate que la mitad
de la muralla la restaure la Junta (EPSA), desde
el Aljibe del Rey hasta el Arco de las Pesas,
con un diseño de pasarelas de madera y
metacrilatos y otro el Ayuntamiento, desde el
citado aljibe hasta la puerta de Monaita, recuperando
en origen la muralla andalusí.
Es una muestra clara de la descoordinación
e incapacidad de unos y otros. E instó
a un acuerdo rápido y claro para evitar
la perdida de fondos europeos ya aprobados aunque
matizó que “nunca a cualquier precio
pues el proyecto de la Junta es inaceptable”.
Especialmente grave a juicio de Egea es el proyecto
que pretende la Junta pues las pasarelas de madera
o la plantación de césped son elementos
extraños al monumento y que sin duda desde
el mirador de San Cristóbal estropearan
el conjunto.
Por otra parte el cascajo amontonado almacena
agua y provoca humedades en los muros que no tiene
sentido extraer con bombas de agua como pretenden,
de dudoso mantenimiento, cuando lo correcto sería
sanear la zona definitivamente. Aseveró
que el coste de desenterrar la muralla no sería
mayor de los dos millones de euros presupuestados
para el proyecto “esnob” de la Junta.
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