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17 Marzo de 2005
El periodista de la cadena qatarí de
televisión Al Yazira Taysir Alony llegó
esta madrugada, tras ser excarcelado por sus problemas
de salud, a su domicilio familiar de Alfacar (Granada),
donde reiteró su inocencia, negó
ser "un terrorista" y denunció
que ha empeorado "mucho" en la cárcel.
Alony fue trasladado desde la prisión
de Alcalá-Meco de Madrid, donde ha permanecido
cuatro meses, por un dispositivo de la Guardia
Civil compuesto por dos furgonetas y un coche,
y llegó a su casa, donde le esperaban su
mujer y sus cinco hijos, sobre las 4.00 horas
con aspecto fatigado.
"Yo soy inocente, diga lo que diga quien
sea, no soy un terrorista", manifestó
a Efe el periodista, quien aseguró que
su procesamiento por su presunta pertenencia a
la célula española de Al Qaeda "sólo
se basa en indicios, no hay nada a lo que se le
pueda llamar prueba, según el fiscal y
los jueces, y sobre eso no se puede construir
ni un procesamiento ni un juicio". En su
opinión, en esta causa "juega el tema
político y mediático", aunque
confió en la pronta celebración
del juicio, en el que en el fiscal pedirá
nueve años de prisión, para demostrar
su inocencia, que mantiene "firmemente".
En cuanto a su estado de salud, dijo que está
"cansado" y que su salud "ha disminuido
mucho en la cárcel", ya que, recordó,
cuando fue detenido el pasado 17 de noviembre
tenía cita para someterse a un cateterismo
cardiaco cuatro días después en
el Hospital Ruiz de Alda de Granada.
Aseguró que en su segundo internamiento
en Alcalá-Meco, donde ya estuvo un mes
en 2003, no le ha revisado "ningún
cardiólogo", pese a que era "muy
necesario" por su estado de salud, por lo
que denunció que "en la cárcel
no hay medios suficientes para atender a un enfermo".
También confesó haber sufrido
"fuertes dolores" por las tres hernias
discales que padece, ya que "las condiciones
en la cárcel no han sido precisamente las
adecuadas para un enfermo de tal dolencia".
Por ello una de sus primeras ocupaciones será
"conseguir una cita cuanto antes" para
que le practiquen el cateterismo que tiene pendiente
"desde hace cuatro meses".
Para ello tendrá que pedir permiso judicial,
ya que así se especifica en el auto de
la sección tercera de la sala de lo penal
de la Audiencia Nacional, que autoriza su prisión
atenuada, por la que deberá permanecer
en su domicilio bajo vigilancia de la Guardia
Civil y comparecer diariamente ante la comisaría
de Policía más próxima.
Tras abrazar a su esposo, Fatima Hamed indicó
a Efe que ahora se siente "aliviada"
porque "por lo menos puede ser atendido como
es debido de sus dolencias, puede verle el médico,
cosa que durante los cuatro meses que estuvo en
la cárcel, en unas condiciones muy duras,
no ha ocurrido". Coincidió con su
marido en que su estado de salud "se ha deteriorado
muchísimo" en prisión, y añadió
que ha padecido "alguna que otra crisis"
por su dolencia cardiaca, "fuertes dolores"
por sus hernias discales y una infección
de oído que "no se le ha mejorado
con la medicación que le dieron allí".
Por eso, dijo no comprender "por qué
ha costado tanto conseguir este permiso"
y defendió que Alony "tenía
que haber ingresado en el hospital, no en la cárcel".
En cuanto a la demora de 48 horas en su excarcelación
debido a un problema sobre el cuerpo de seguridad
que debía encargarse de su traslado y custodia,
apuntó que "han sido dos días
larguísimos para todos, y especialmente
para los niños, que estaban sin comer ni
dormir, sufriendo y esperándole".
También los hijos del periodista están
"muy preocupados" por su salud "porque
cuando lo han visitado en la cárcel han
visto que su padre había empeorado bastante",
dijo Hamed.
Con la "tranquilidad" de tenerle en
casa, ahora sólo desea que el juicio se
celebre "cuanto antes para demostrar su inocencia"
y "termine pronto toda esta pesadilla".
Información obtenida de AGENCIA
EFE
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