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15 Marzo de 2005
La directora del Patronato de la Alhambra, María
del Mar Villafranca, achacó el expediente
sancionador abierto por el Ayuntamiento por la
remodelación del teatro del Generalife
a una "descoordinación de las Concejalías"
y a su "falta de celeridad" en la tramitación
de las licencias de obras.
Villafranca explicó que el Patronato ha
sido "absolutamente escrupuloso" en
la tramitación del proyecto, y aseguró
que "se ha seguido todo el procedimiento",
por lo que cuando reciba la notificación
de la sanción, la trasladará a los
servicios jurídicos del ente.
Esta postura no es compartida por el Ayuntamiento,
cuyo concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo,
explicó al diario "Granada Hoy"
que el expediente sancionador se debe a que las
obras del teatro comenzaron sin las licencias
oportunas, "irregularidad que acarreará
una sanción económica".
Según Villafranca, el Patronato solicitó
la licencia municipal el 27 de febrero de 2003,
y el 7 de abril recibió una notificación
en la que se indicaba que "no hay urbanísticamente
inconveniente alguno para la concesión
de la licencia", no se precisaba "ningún
requerimiento" y se señalaba que "la
falta de resolución expresa en el plazo
de tres meses tiene efectos estimatorios de la
solicitud".
Por ello se inició el proceso de contratación
y las obras comenzaron en octubre de 2004, con
el compromiso de que acaben a finales del próximo
mayo, para que el teatro pueda acoger espectáculos
del Festival Internacional de Música y
Danza.
Villafranca señaló que, "un
tiempo después de comenzar la obra y por
aviso verbal del área de Planificación
Urbanística se conoció que faltaba
el informe favorable de la Concejalía de
Medio Ambiente", por lo que se remitió
el proyecto a la misma el 1 de diciembre de 2003
y se obtuvo el documento cuatro meses después.
Añadió que el problema reside en
que "la Concejalía de Medio Ambiente
no lo remitió a la de Urbanismo, por lo
que ha habido cierta descoordinación en
la tramitación municipal".
La directora del Patronato se quejó de
que el Ayuntamiento no le comunicase oficialmente
la apertura del expediente sancionador, "lo
que podía haber hecho en el seno de las
comisiones en las que está representado,
en vez de lanzarlo antes a la opinión pública".
En su opinión, esta situación no
implicará ningún retraso en la ejecución
de las obras, que permitirán una mejor
adaptación a las necesidades artísticas
y de público del teatro del Generalife
construido en 1952.
Información facilitada por Granada
Digital
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