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El peso del agua, "una de las pocas cuestiones ambientales que ha marcado la agenda electoral en Granada”.

23 Marzo de 2005

Manuel Jiménez Sánchez (Granada, 1970) es Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja como investigador doctor del Instituto de Estudios Sociales de Andalucía (IESA) del CSIC, en Córdoba.

specializado en estudio de los conflictos relacionados con el medio ambiente y la evolución de la política ambiental. Cree que España es un claro ejemplo de cómo no se puede entender la evolución de una política pública, la del agua en este caso, sin la movilización social.

Para el investigador granadino, el agua es una de las pocas cuestiones ambientales que ha marcado la agenda electoral de los partidos políticos en las últimas elecciones generales.

P: La gestión del agua… ¿Es solo cuestión de que llueva o no llueva?

R: No. Las sequías son cíclicas y constituyen un elemento más a la hora de gestionar el agua. La principal consideración que debería tener en cuenta la política del agua es gestionar la oferta, es decir, realizar un consumo racional y eficiente, teniendo en cuenta que estamos hablando de un recurso natural renovable pero limitado en el tiempo.

P: Agua para beber, agua para regar, Agua como motor económico para parte de la industria del ocio y el turismo… Valores distintos de un mismo bien e intereses a veces en conflicto ¿quién debe poner orden y qué tal lo hace?

R: Como todas las políticas medioambientales, la del agua debe ser transversal, es decir: debe ser tenida en consideración por otras políticas como la agrícola, la de desarrollo turístico, etc.

En el caso de la planificación de regadíos parece que empieza a ser así. A la hora de establecerlos se tiene en cuenta su viabilidad económica, la disponibilidad de agua y se establece un precio realista del recurso.

El desarrollo turístico aún sigue considerando el agua como un recurso disponible y barato. Este modelo en nuestro litoral debe cambiar radicalmente si queremos que sea ambientalmente sostenible.

P: Se dice que en una guerra la primera víctima es la verdad ¿qué grandes mentiras ha habido tras las guerras del agua?

Falta información como paso previo a la concienciación. Es necesario conocer mejor qué agua se consume antes de establecer estimaciones sobre futuros escenarios de demanda. Los partidos políticos han contribuido poco a difundir una información sobre el agua que ayude a percibirla como un bien público de todos (incluidas las próximas generaciones) y no sólo como un recurso económico.

P: Hablemos de la evolución histórica de la política del agua en España y Andalucía ¿qué errores se han cometido y qué se ha aprendido de ellos?

R: Ha cambiado bastante, especialmente en el discurso. Ahora no se puede hablar del agua sin plantear cuestiones de racionalidad económica (su precio) o su valor ambiental. ¿Errores que se mantienen? seguir un modelo agotado (basado en la obra hidráulica), pensar que la gestión es una cuestión técnica (hay que democratizar la política de manera que todos los afectados participen en el proceso de toma de decisiones y se reduzca el nivel de conflicto) y obviar la variable ambiental, entre otros.

P: Comienza la década del agua establecida por la ONU. ¿Cuál es el gran reto para estos próximos 10 años en España y Andalucía?

R: Alcanzar un desarrollo sostenible, trabajando en múltiples direcciones. Por ejemplo mejorar la calidad de las aguas continentales: la contaminación de nuestros ríos, como consecuencia, entre otras, de la actividad agrícola, es una bomba de relojería que debemos desactivar antes de que afecte seriamente la calidad del agua que consumimos.

También recuperar usos no económicos del agua: pensando de nuevo en nuestros ríos, se trata de poner en valor, no sólo la función ecológica fundamenta de los ríos, sino también no sólo el valor ecológico, sino también cultural, recreo, paisajístico, etc. Los ríos no son meras canalizaciones de agua, sino que también poseen un valor patrimonial, cultural, social, etc...

P: En España, para muchos, la política hidrológica ha sido una cuestión de pantanos o más recientemente una serie de propuestas de trasvases que enfrentan regiones y polarizan posiciones en los partidos ¿Qué más hay?

R: La política basada en la demanda dominante hasta ahora, se centraba en ofrecer agua sin tener en cuenta criterios ambientales y de eficiencia económica.

El agua se percibe como un recurso económico infinito: el “agua domesticada como imagen de desarrollo”. El resultado de este modelo es que España es una de los países del mundo con más pantanos, donde apenas quedan cursos de agua naturales.

Esa percepción ha cambiado en los últimos años. Ahora el agua se concibe como un recurso económico limitado, que hay que racionalizar.

Vamos hacia un modelo de gestión de la demanda con criterios económicos que podemos sintetizar en ideas como “quien utiliza el recurso paga” o minimizar el impacto ambiental (las obras son un impacto necesario cuyas consecuencias negativas hay que prever y minimizar).

Desde esta perspectiva, la decisión de no realizar el trasvase del Ebro se fundamentaría en la existencia de alternativas para satisfacer la demanda (creciente) de agua económicamente más racional (a un coste inferior para los usuarios) y con un menor impacto ambiental: el impacto ambiental de las desaladoras sería inferior que el del trasvase y las infraestructuras asociadas al mismo.

Falta dar un paso más y plantear seriamente la oferta: ninguna política del agua puede satisfacer las demandas crecientes de agua. Hay que plantear seriamente políticas de ahorro, en el hogar, y especialmente en la agricultura (consumidora del 80% del agua), y en el desarrollo urbanístico del litoral.

P: Le voy a pedir un esfuerzo de simplificación. Dígame lo mejor y lo peor de la política del agua en Andalucía y pida un deseo en este Día Mundial del Agua.

R: Lo peor: el estado de nuestros ríos. Lo mejor: la voluntad de la administración de hacer avanzar la nueva cultural del agua de la que espero que (y este es mi deseo) la nueva agencia del agua andaluza sea un motor eficaz.

 

Información facilitada por Granada Digital

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