| El G-5 coordinará
en Granada un sistema de alerta rápida
ante ataques terroristas España, Francia,
Gran Bretaña, Alemania e Italia crearán
un 'banco de datos' común sobre posibles
miembros de Al Qaeda residentes en la UE Los cinco
grandes de la Unión abordarán los
mecanismo de expulsión de presuntos activistas
y el intercambio de listas de sospechos islamistas
.
14 Marzo de 2005
Los cinco grandes países europeos están
dispuestos a superar las numerosas trabas legales
para poder intercambiar entre ellos listados e
informes de personas sospechas -aunque no imputadas-
de mantener contactos con grupos terroristas islamistas.
Los ministros del Interior de España,
Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania,
el conocido como G-5 o 'Grupo de Jerez', se reúnen
a partir de hoy en Granada, un año después
de los atentados del 11-M, con el reto de hacer
realidad un banco de datos común sobre
posibles miembros de Al Qaeda residentes en la
UE.
Se trata del segundo encuentro de los titulares
de Interior de estos países que se celebra
en España, al haber sido inaugurado este
foro en Jerez de la Frontera en mayo de 2003.
La delegación española, la que
probablemente más interés ha puesto
en el programa de intercambio de datos de islamistas
en libertad, es consciente de los problemas jurídicos
que supone el tratamiento de informaciones de
sospechosos integristas, personas que han sido
investigadas en algún momento por sus relaciones
con el terrorismo o que se tienen constancia de
que han pasado por campos de entrenamiento de
Al Qaeda en Afganistán, Chechenia o Bosnia
pero a las que nunca se ha podido probar que hayan
cometido delitos en territorio europeo.
La propuesta del ministro del Interior, José
Antonio Alonso, a sus colegas en el encuentro
de Granada será la de definir una «figura
racional y jurídica» sobre quién
puede ser catalogado como 'sospechoso'.
Los expertos españoles quieren que en
esta denominación quepa todo aquel individuo
«contra el que el Estado se haya dirigido
en alguna ocasión» y sobre el que
existan «indicios racionales» de sus
contactos con bandas terroristas.
Según los preacuerdos alcanzados por los
técnicos de los cinco países, los
listados de estos presuntos activistas, a diferencia
de los ya existentes en la UE, serían «reservados»,
dado su carácter meramente operativo, no
político.
El intercambio de estas identidades tendría
lugar a través de los respectivos órganos
suprapoliciales. En el caso español, sería
el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista
(CNCA), de reciente creación y en el que
se integran policías, guardias civiles
y agentes del CNI.
El interés de definir la figura del 'sospechoso'
integrista también tiene trascendencia
para el G-5 por otro tema peliagudo que también
está en la agenda de los asuntos a tratar
en la cumbre de la ciudad andaluza: la expulsión
de personas relacionadas con terroristas islámicos,
a las que no se ha podido procesar.
España es favorable a poder hacer este
tipo de repatriaciones selectivas, siempre que
se garantice, tal y como ocurre con las deportaciones
de solicitantes de asilo, que los implicados no
sufrirán torturas o malos tratos en sus
países de origen.
Fuentes del Ministerio del Interior han reconocido
que también este es un tema «muy
complejo» y que no será fácil
encontrar un «instrumento jurídico»
para poder hacer efectivas estas expulsiones.
Alonso y sus homólogos Dominique de Villepin,
Otto Schily, Charles Clarke y Giuseppe Pisanu
también quieren impulsar en Granada el
intercambio de información antiterrorista
entre los cinco grandes en tiempo real basado
en el denominado «principio de disponibilidad»
(cuando una policía reclama información
a la de otro país, el cuerpo requerido
no tiene posibilidad siquiera de discutir sobre
la petición).
Este principio -según el protocolo que
se analizará en la cumbre-se aplicaría
al intercambio de datos sobre Policía Científica
(huellas, ADN y vehículos) y a informaciones
de operaciones en marcha.
Entre los temas a abordar en esta sexta reunión
del G-5 también está el de poner
en marcha un 'sistema de alerta rápida'
entre los cinco países para detectar robos
o tráfico de armas y explosivos no convencionales
(nucleares, biológicas, químicas
y radiológicas) que puedan ser utilizadas
en futuros atentados.
Información obtenida de GRANADA
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