| Granada, 05 de Octubre
de 2005
El concejal de Participación Ciudadana
en el Ayuntamiento de Granada, Jaime Sánchez
Illescas, señaló hoy a la Junta
de Andalucía y a la Subdelegación
de Gobierno como responsables del abandono en
las tareas de vigilancia de la Policía
Autonómica y la Policía Nacional
en el barrio del Albaicín, ante la creciente
inseguridad denunciada por los vecinos.
En un debate organizado por la Asociación
de la Prensa de Granada, el concejal insistió
en la postura defendidapor el alcalde de Granada,
José Torres Hurtado, sobre que el Albaicín
no es el lugar más adecuado para la ubicación
del Centro de Menores Bermúdez de Castro.
Así, se defendió de las críticas
de colectivos que acusan al Ayuntamiento de alentar
comportamientos "xenófobos" y
"racistas", afirmando que "no se
puede manipular la información porque todos
sabemos que estos centros no pueden ejercer ningún
control sobre los menores".
Aunque el Ayuntamiento es consciente de la "obligación
moral" que tienen las instituciones de "reconvertir"
las vidas de los menores que llegan a los centros
de acogida, insistió en que la ubicación
del centro de menores "no es la correcta"
ya que se encuentra en un barrio declarado Patrimonio
de la Humanidad y "estamos dando una imagen
exterior de un barrio que vive del turismo que
no es la más adecuada".
El edil defendió la labor de la Policía
Local en el barrio si bien dijo "no podemos
decir lo mismo de la Policía Autonómica
y de la Policía Nacional", que, según
sostuvo, no aparecen en las Juntas de Distrito
del Albaicín para dar cuenta de las actuaciones
como lo hace la Policía Local.
En respuesta, el inspector de la Policía
Nacional y responsable de la Brigada de Seguridad
Ciudadana, José Rodríguez, negó
este hecho asegurando que existe un plan de coordinación
con la Policía Local y que en el barrio
hay una "presencia constante" de policías
nacionales de paisano y de uniforme.
Además, manifestó que controlan
a los menores de los centros, recogiéndolos
y llevándolos al centro de acogida, y realizan
un control de los llamados "pies negros",
que también contribuyen a la situación
de inseguridad en el barrio, y contra los que
no pueden hacer nada puesto que no tienen actitudes
delictivas.
Por su parte, el presidente de la Asociación
de Vecinos del Albaicín, Torcauto Valenzuela,
manifestó la "preocupación"
de los vecinos por el aumento de la delincuencia
si bien se mostró contrario a las "patrullas
ciudadanas" que por las noches vigilan las
calles del barrio ya que "existen mecanismos
e instrumentos suficientes para vigilar el barrio,
una tarea que compete a las Fuerzas de Seguridad
del Estado".
Valenzuela aseguró que no quiere "un
trato de privilegio" en el barrio, pero,
en su opinión, "la fisonomía
y estructura urbana del Albaicín exige
una mayor presencia policial".
Informacion obtenida de GRANADA
DIGITAL, el diario ONLINE de Granada
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