| Granada, 26 de Septiembre
de 2005
La Audiencia provincial de Granada juzgará
hoy al presunto asesino de Encarnación
Rubio, F.J.U., para el que la Fiscalía
solicita 34 años de prisión por
los delitos de asesinato, tentativa de homicidio,
maltrato habitual y lesiones psíquicas,
después de que el 31 de marzo de 2004 la
atropellara varias veces con su vehículo
en una calle del municipio de Cúllar Vega
donde trabajaba como limpiadora.
Asimismo, pide que el acusado, que se encuentra
en prisión provisional, indemnice a los
causahabientes de su esposa con 90.000 euros,
a su hija menor con 60.000 por las lesiones y
daño el moral sufrido, y al anciano al
que atropelló cuando auxiliaba a la víctima,
con 12.000.
Según el escrito de acusación,
al que tuvo acceso los medios de prensa, el procesado
se dirigió sobre las 11.00 horas en su
Opel Corsa hasta la calle Clavel de la urbanización
conocida como 'El Ventorrillo' donde trabajaba
su esposa como barrendera con la intención
de matarla porque había iniciado los trámites
de separación matrimonial.
Después de hablar con ella para no "levantar
sospechas", condujo por la zona hasta que
nuevamente se dirigió a la calle Clavel,
acelerando el vehículo a toda velocidad,
y con "mortal intención", la
atropelló "lanzándola por el
aire".
La mujer se golpeó en la cabeza contra
el muro de un chalé próximo por
lo que varias personas, entre ellas su compañera
de trabajo, acudieron a su auxilio, incluido el
conductor de un camión que cruzó
el vehículo en la calle para protegerla.
Aún así, el acusado, "conduciendo
hábilmente entre el camión y el
bordillo", volvió a atropellarla tres
veces más, pasando por encima de su cuerpo
y arrastrándola varios metros, e incluso
embistió a un anciano de 70 años,
G.P.C., cuando acudió a auxiliar a Encarnación,
lanzándolo por los aires y cayendo luego
en la acera "con total desprecio de su vida".
Tras el crimen, y según el relato fiscal,
el acusado huyó a toda velocidad "aunque
para procurarse una disminución de la gravedad
de su conducta" se presentó en el
Cuartel de la Guardia Civil de Cúllar Vega.
Encarnación Rubio sufrió diversos
aplastamientos que le ocasionaron un grave shock
traumático e hipovolémico que la
llevó a la muerte. El anciano sufrió
una herida en región frontal derecha, contusión
lumbar y erosiones superfluas de las que tardó
en curar 60 días, aunque le quedaron secuelas
físicas y psíquicas.
ORDEN DE ALEJAMIENTO
F.J.U. mantenía malas relaciones con su
esposa e hijos, hasta el punto de que ella lo
había denunciado por malos tratos y pesaba
sobre él una orden de alejamiento dictada
por el juzgado el 7 de febrero, un mes antes del
crimen.
Según el fiscal, "durante toda la
vida matrimonial" el procesado la maltrató
a ella y a sus tres hijos física y verbalmente
hasta el punto que dos de ellos se fueron de casa,
aunque uno falleció en un accidente de
automóvil que ha dado lugar a un procedimiento
judicial pendiente aún de resolución.
Tras esta muerte, el maltrato a Encarnación
se "acentuó" al igual que a su
hija menor de edad que sufre, como consecuencia,
"sintomatología ansiosa y depresiva,
baja autoestima y mínimo autoconcepto,
distorsiones cognitivas con visión negativa
de sí misma y del futuro, y dolencias por
las que ha requerido tratamiento urgente y personalizado".
El procesado tiene una minusvalía del
71 por ciento por esclerosis múltiple,
aunque según el fiscal, esto no le impide
"conducir perfectamente" ya que su vehículo
estaba adaptado a sus limitaciones.
El Ministerio Público, que solicita la
declaración en el juicio de hasta 12 vecinos
de Cúllar, Otura y La Zubia, pide 22 años
de prisión por el delito de asesinato,
siete más por el homicidio en grado de
tentativa, cuatro por dos delitos de maltrato
habitual y un año por un delito de lesiones
síquicas, así como la privación
del uso de armas durante cinco años. Además,
solicita que pague los daños que ocasionó
a un vehículo que se encontraba allí
aparcado propiedad de la empresa 'Climaroa'.
Informacion obtenida de Europa Press
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